Tienes hijos pequeños
Faltan muchos años de colegiaturas y gastos. Es el caso donde la diferencia entre tener y no tener es más grande.
La suma que tu familia realmente necesitaría, no una al azar.
Calculamos cuánto y por cuántos años, y revisamos la designación de beneficiarios, que causa más problemas que la cobertura misma.
+52 777 221 1341 Atención directa con el asesorAños de ingreso que tendrían que reponerse, deudas pendientes y educación de los hijos. No es una cifra que se elija por intuición.
La temporal cuesta bastante menos y sirve mientras los hijos crecen o dura la hipoteca. La vida entera cubre siempre. Ninguna es mejor en abstracto.
Porcentajes que no suman, menores sin mecanismo previsto. Convierte un pago que debería ser rápido en un trámite largo, en el peor momento.
Faltan muchos años de colegiaturas y gastos. Es el caso donde la diferencia entre tener y no tener es más grande.
Si faltas, la deuda sigue. Un seguro bien dimensionado evita que tu familia pierda la casa.
Tu ingreso sostiene a más personas. La pregunta es cuántos años necesitarían para reacomodarse.
Existen esquemas para que tu participación no se convierta en un conflicto entre tu familia y tus socios.
Las coberturas y sus límites los define cada compañía en las condiciones generales de la póliza. Estas son las que se contratan con más frecuencia.
La cobertura básica. La suma asegurada se paga a los beneficiarios designados, conforme a las condiciones de la póliza y la legislación aplicable.
Cobertura adicional que multiplica la suma si el fallecimiento ocurre por accidente. Suele ser barata en relación con lo que aporta.
Si quedas imposibilitado para trabajar, la póliza puede anticipar la suma o eximirte del pago de primas.
Adelanta parte de la suma ante un diagnóstico grave: cáncer, infarto o accidente cerebrovascular, según la póliza.
La aseguradora cubre las primas si quedas inválido, para que la póliza siga vigente sin que tengas que pagarla.
Solo en pólizas de vida entera o dotales. Conviene entender bien qué parte es protección y qué parte es ahorro antes de contratar.
Las exclusiones y limitaciones cambian según la aseguradora, el producto y lo contratado. Estos son algunos puntos que conviene revisar antes de decidir.
Prácticamente todas las pólizas lo excluyen durante los primeros dos años de vigencia.
Omitir un padecimiento, la edad real o hábitos como el tabaquismo puede anular la cobertura cuando se reclame.
Aviación privada, buceo profesional, deportes extremos. Se pueden cubrir, pero hay que declararlas y suelen tener costo adicional.
Participar en actos ilícitos que ocasionen el fallecimiento está excluido en las condiciones generales.
Las coberturas de enfermedades graves suelen excluir lo que ya existía al momento de contratar.
Parece obvio, y aun así la mayoría contrata una suma que no alcanza para lo que pretende resolver.
Estas decisiones pueden cambiar cuánto pagas y la forma en que responderá la póliza. Conviene revisarlas antes de contratar.
Un punto de partida razonable: entre cinco y diez años de tu ingreso anual, más las deudas pendientes, más lo que costaría la educación de tus hijos. Si tu familia necesita reacomodarse durante cinco años, la suma tiene que alcanzar para cinco años, no para tres meses.
La temporal cubre un periodo definido y cuesta bastante menos: es la adecuada cuando el objetivo es proteger mientras los hijos crecen o mientras dura la hipoteca. La vida entera cubre siempre y acumula valor, pero cuesta bastante más. Ninguna es mejor: dependen del objetivo.
Las pólizas con componente de ahorro pueden tener sentido, pero conviene ver por separado cuánto pagas por protección y cuánto por el ahorro, y comparar ese ahorro con otras alternativas. Si nadie te lo desglosa, insiste.
Beneficiarios mal designados, porcentajes que no suman cien, o menores de edad sin un mecanismo previsto. Todo eso convierte un pago que debería ser rápido en un trámite largo justo en el peor momento. Revísalo y actualízalo cuando cambie tu situación familiar.
La prima se fija en función de tu edad y estado de salud al contratar. Cada año que pasa encarece la misma cobertura, y un diagnóstico de por medio puede cerrarte la puerta o encarecerla mucho.
Por WhatsApp o teléfono, en cinco minutos. Sin formularios largos ni registro previo.
Con la información correcta, para que la respuesta sirva. Nosotros no fijamos la prima: la determina cada aseguradora.
Qué cubre cada opción, qué deja fuera y cuál corresponde a tu caso. Decides tú, con la información completa.
Contamos con distintas opciones, como AXA, GNP y Seguros Monterrey, entre otras aseguradoras autorizadas. El asesor compara alternativas y te explica cuál se relaciona mejor con tus objetivos y tu familia.
Las primas, coberturas, deducibles y condiciones son determinadas por cada compañía aseguradora, y la contratación queda sujeta a su aceptación del riesgo. MiAsegurador.mx no emite pólizas propias ni asume el riesgo.
Como referencia, entre cinco y diez veces tu ingreso anual, ajustado por tus deudas y por los años que falten hasta que tus dependientes sean autosuficientes.
Lo hacemos con números concretos de tu caso: ingreso, hipoteca, edades de los hijos y gastos que tendrían que seguir cubriéndose.
La temporal cubre un plazo definido, por ejemplo veinte años. Si no falleces en ese periodo, no hay pago y la póliza termina. A cambio, la prima es considerablemente menor.
La vida entera cubre toda la vida y acumula un valor en efectivo. Cuesta más, pero el pago es seguro y puede usarse en planeación patrimonial.
En México, las indemnizaciones por fallecimiento de un seguro de vida están generalmente exentas del impuesto sobre la renta para los beneficiarios.
Hay condiciones y supuestos específicos, así que conviene revisarlo con un contador si se trata de sumas importantes o de planeación patrimonial.
Sí, pero conviene prever cómo se administrará el dinero hasta su mayoría de edad. Sin esa previsión, el pago puede requerir un trámite judicial.
Es exactamente el tipo de detalle que no aparece al vender la póliza y que genera problemas serios años después.
Depende de la edad y de la suma asegurada. Sumas bajas suelen resolverse con un cuestionario; sumas altas requieren exámenes.
El examen no es un obstáculo: en muchos casos permite acceder a mejores condiciones que las tarifas estándar.
En una póliza temporal, la cobertura se cancela tras el periodo de gracia y pierdes lo pagado.
En una de vida entera con valor acumulado, existen opciones: préstamo sobre la póliza, seguro saldado o prórroga. Son mecanismos que conviene conocer antes de necesitarlos.
Los beneficiarios sí, cuando quieras, y deberías revisarlos ante cualquier cambio familiar importante.
Aumentar la suma normalmente requiere nueva evaluación médica. Reducirla suele ser sencillo.
Antes de intermediar seguros, los autorizaba. Catorce años dentro de compañías aseguradoras, en emisión, selección de riesgos, siniestros, área técnica y reaseguro, hasta llegar a Director de Normatividad Técnica a nivel nacional en GNP.
Credenciales verificadas
Confirmadas con documentación
No necesitas tener nada decidido. Cuéntanos tu caso y te decimos qué opciones tienes, qué cubren y qué no.
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